miércoles, 19 de junio de 2013

SONIA, POR FIN LO TIENES


Hace días que Sonia me pide la receta del vitel toné y yo iba disimulando porque, como a mi hijo no le gusta mucho, tenía que comérmelo yo todo.

Pero al fin se me ha ocurrido hacer muy poquito y de dos maneras distintas ya que es un plato que, al ser frío, se puede guardar y en verano va estupendamente.

Necesitaré, la carne y las verduras, las especias y el vino para el rustido. Le he pinchado un clavo a la cebolla, pero le da un sabor especial, si no te gusta no hace falta.

Y alcaparras, atún, anchoas, huevo duro y mayonesa para las salsas. 
Una es la clásica y la de la mayonesa te sirve para cualquier trozo de carne rustida o roast beef que te haya sobrado de otro día.



Ato el trocito de tajo redondo, lo salpimiento y lo rusto con un poco de aceite. Luego le pongo las verduras y las hierbas y le añado el vino. Cuando ha evaporado le pongo agua y lo dejo cocer. Personalmente me gusta que la carne quede rosa por dentro estilo roast-beef, pero hoy lo he cocinado más rato, tipo rustido.

Lo dejo enfriar y me pongo con la salsa. 
En el triturador pongo los ingredientes y los trituro.

La mitad la mezclo con la mayonesa de la sobrina, y a la otra mitad le añado salsa del rustido hasta que quede cremosa.


Las probé las dos, algo les faltaba, no me había salido como siempre. Bueno pensé, las volveré a hacer otro día.

Abro la nevera para ponerme un vaso de agua y… ¿quién estaba allí?


Languideciendo de tristeza el atún en aceite me miraba desde el bol: -“Te has olvidado de mí”- repetía sin cesar.

Jajaja…jajaja…jajaja… vaya despiste… no ponerle el atún que es la base del plato.

Menos mal que puedo arreglarlo, le añado el atún escurrido a las dos y lo trituro. 

¡Ahora sí que están como debe ser!!!

Las pongo encima de la carne cortada muy fina (si puede ser a máquina mejor) y lo decoro con alcaparras.
Lo tapo con film transparente y lo meto en la nevera ya que frío está mucho más bueno.


Perdón seguidor@s de recetas, pero un lapsus lo tiene cualquiera.
Jajaja…jajaja…jajaja

martes, 18 de junio de 2013

COMPLICÁNDOME EL DÍA


Hoy libro, no viene nadie a comer. Pero, para complicarme un poco voy a hacer otro tipo de focaccia que es muy típica de la región de Génova.
Ingredientes para la masa son los mismos que para la receta “Dale tiempo”, y el procedimiento también.


Dosis: 330 gramos de harina de fuerza, 170 gramos de agua, 12 gramos de levadura fresca de cerveza, 20 gramos de aceite de oliva y 1 cucharita de té de sal.

Pongo en un bol la harina y añado la levadura deshecha en el agua tibia, el aceite, la sal y empasto. 

Cuando está homogénea formo una bola, el hago dos cortes en forma de cruz, la cubro con plástico transparente y la dejo levar unos 45 minutos en uno de los armarios de la cocina encima de la manta eléctrica.

La salsa para ponerle encima la suelo hacer mientras la masa está levando, así me entretengo y no estoy todo el rato mirando el reloj, aunque también podría ponerme un aviso en el móvil, pero nunca me acuerdo.

Para la salsa original necesito tomate, olivas negras, anchoas y ajo, aunque en mi versión sustituyo el ajo por cebolla y las anchoas por alcaparras.

Sofrío media cebolla en tres o cuatro cucharadas de aceite, cuando esta trasparente le añado el tomate y lo dejo cocer más o menos unos diez minutos. Le añado unas pocas alcaparras y unas cuantas olivas negras deshuesadas y lo dejo un par de minutos más, apago y reservo.

Ya ha levado la masa. 
Cubro la bandeja con papel de horno y un poco de harina y extiendo la masa. La cojo por las esquinas y la voy dejando caer dando la vueltas para que se agrande. Una vez colocada en la bandeja acabo de extenderla con las manos.

En un vaso preparo una emulsión e agua y aceite a partes iguales. Le hago unas muescas con el nudillo o con la parte trasera de una cuchara de madera, y la pincelo con la emulsión de aceite y agua.
Tapo con film transparente y a levar otros 45 minutos.

Precaliento el horno a 250 grados.

Cuando ha levado la segunda vez distribuyo la salsa por encima y la dejo cocer unos 10/20 minutos, depende del horno.


Y así de bonita ha quedado.

Ahora la cortaré a trozos, la envolveré en film transparente y la congelo. 

¡Gracias congelador!

lunes, 17 de junio de 2013

SOLO PARA SUS OJOS


Dicen que las zanahorias van estupendas para la vista, pues voy a hacer unas pocas y, como es martes, le pido a Maruja (la de la tortilla) que por favor me ayude.

Lava, pela y corta las zanahorias a tiras.

Ya las tengo listas y sin esfuerzo…jijiji.

En una sartén suficientemente grande para que no se amontonen pongo un trozo de mantequilla, una rama de romero y las zanahorias.

Dejo que se vayan haciendo tapadas a fuego lento dándoles vuelta de vez en cuando.
Les añado la sal que me había olvidado y las remuevo.

Cuando al pincharlas están tiernas y empiezan a dorarse es la hora de emplatarlas y llevarlas a la mesa.

Es muy rápido en 15/20 minutos ya están listas y te sacan de un apuro cuando no sabes que poner para acompañar una carne a la plancha.

No tengo ni la más remota idea si 
para la vista van bien crudas o cocinadas, pero que la vista del plato va estupendamente para el apetito, eso es seguro.

sábado, 15 de junio de 2013

GRUMITOS…PAL COLA-CAO


¿Harta de que tenga grumos?
¿Harta de estar dándole vueltas para que no se pegue y quede aterciopelada?
¿Harta de que quede o muy espesa o muy líquida?
Con tanto “harta” parece un anuncio de La Tienda en Casa, y siguiendo en el tema de los anuncios, aunque el del Cola-Cao enaltezca los “grumitos”, los de la bechamel son un incordio.

Si no tienes la batidora Thermomix, que es una caña pero ligeramente cara, ejem ejem, lo de hacer la bechamel es un rollo patatero.

Voy a dar una solución para ahorrar trabajo y disgusto.

Las cantidades que he puesto son para un litro de leche. 



En un cazo pones ¾ de leche, 50gr de mantequilla, sal, pimienta y nuez moscada al gusto. 

Lo pones en el fuego y esperas que se vaya calentando. 



En el vaso pones el resto de la leche con 60gr de harina, lo remueves con el batidor para que se disuelva y lo reservas. 

Cuando la leche empiece a hervir, o sea a subir, le añades la mezcla del vaso y remueves bien con el batidor. 

Cuando vuelve a hervir, notarás que se espesa, entonces le bajas el fuego y la dejas cocinar durante 10/15 minutos removiendo de vez en cuando.


Si tienes cocina de gas, pon un difusor de calor debajo de la olla, evitarás así que se pegue.

viernes, 14 de junio de 2013

MENÚ A LA CARTA


Ring, ring, suena el teléfono.
Es mi hermano pequeño que se auto-invita a comer. Hala, otra vez carne a la plancha y verduras, como está en plena fase operación bikini…

Ring, ring, ring, vuelve a sonar. Es mi hijo que directamente me pregunta que hay pá comer.
Ya tengo dos reservas. ¡Qué alegría!
Pero no hay mal que por bien no venga, ya puedo fotografiar una receta nueva sin tener que comerla después. A mi hijo le encanta el risotto, pues voy a hacerle el auténtico “risotto alla milanese”.

Me voy corriendo a ver a Sonia que me da dos entrecôtes de buey de Irlanda que al cortarlos parecían mantequilla, carne picada super limpia y un hueso lleno de tuétano.
Ya tengo los menús variados en mente: carne a la plancha con judía verde fina para el benjamín de mi mamá, y steak tartar y el risotto para mi chiquitín.
De postre que se vayan a tomar…(huy huy huy lo que iba a decir)…un helado que ya hace calor.



Para dos raciones (la segunda ración se la lleva siempre para cenar), necesitaré: 



180gr de arroz, 40gr de mantequilla, 30gr de parmesano rallado, 40/50gr de tuétano de buey o ternera, ½ cebolla blanca, ½ vaso de vino blanco seco, caldo de carne y azafrán planchado.
Como siempre sofrío la cebolla a fuego bajo en una sartén pero en vez de aceite con mantequilla y el tuétano, habían unos 45gr. Añado el arroz y lo dejo cocer hasta que quede translúcido; echo el vino y remuevo hasta que haya evaporado.
Añado un cucharón de caldo de carne hirviendo y espero que llegue a la ebullición. Como siempre voy añadiendo más caldo a medida que se consume a fuego alegre. Remuevo a menudo y cuando faltan unos 3 o 5 minutos le añado el azafrán disuelto en un poquito de caldo. Pruebo como está de sal, aunque nunca tengo que añadirle pues entre el caldo, el vino y el queso siempre está perfecto, y cuando ha transcurrido su tiempo de cocción lo apago y sigo removiendo.
Incorporo la mantequilla y una parte del queso rallado, remuevo, tapo y dejo reposar tres minutos. Añado el resto de queso y remuevo.

Lo coloco en la fuente y lo decoro con una ramita de perejil. A veces también le pongo por encima unas hebras de azafrán, pero como las he planchado todas no me queda ninguna.

jueves, 13 de junio de 2013

VEN A LAS REBAJAS


Ha llegado junio y ya me llegan cartas de mis tiendas favoritas con invitaciones a lo que llaman ventas especiales que no son otra cosa que descuentos de verano para sacarse de encima el stock sobrante.

ÑAM ÑAM no iba a ser menos y aquí estoy: de rebajas. Voy a dar 3x1. Tres consejos en una entrada.

1- CONGELANDO
Como no calculo nunca las cantidades, o mejor dicho, como nunca vienen los que me lo dicen, siempre me sobra salsa para la pasta (es el plato que gusta).

Normalmente las que no llevan queso las congelo y, cuando tengo un imprevisto, las junto todas y me sale una salsa nueva.

Pero para ahorrarme limpiar contenedores antes de ponerla dentro, los forro con film transparente, y hago un paquetito. Cuando está congelada la “destuppereo” y la guardo en una bolsa en el congelador, así tengo muchos cuadraditos de salsa para cualquier momento.

Con los platos que tienen salsa y con el caldo hago lo mismo, siempre en raciones no muy grandes, para poder usar las que necesite.


2- PLANCHANDO
Este fin de semana he ido a casa de mi madre que, para comer, iba a hacer un risotto a la milanesa y he aprendido un truco nuevo.

Veo que se va al armario de la ropa, saca la plancha. Luego coge un trozo de papel de horno y el azafrán.

“¿Mamá, qué haces?”
“Tostar planchando”

Y sí, así lo hizo. Dobló el papel con el azafrán en medio y lo planchó.

La explicación es sencilla, el azafrán tostado se desmenuza fácilmente y da más sabor y perfume.


3- ENSALADANDO
Todos los que vienen a comer o a cenar a casa, siempre me dicen: “¡Qué buena está tu ensalada!”.

Razón no les quito. A ver, no me gustan las ensaladas envasadas pues están llenas de troncos duros, la lechuga se la dejo a las gallinas de mi madre y las endibias solo son buenas con salsas sabrosas.

Me encanta la ensalada pequeña, tierna pero crujiente y, si puede ser recién cogida, en espera de los brotes del huerto de mi madre compro la que antes se llamaba “francesa” y ahora “Trocadero” y con las manos la rompo fileteándola y desechando el nervio central, sin estrujarla. 

Lógicamente la lavo 3 o 4 veces y luego la dejo en remojo, completamente sumergida, en agua muy fría.
El caso es que un día me olvidé y estuvo en el agua tres o cuatro horas. Cuando la centrifugué y la puse en el bol me di cuenta que estaba crujientísima pero sin trozos duros.

Me olvidaba, también es muy importante que se lleve de la nevera a la mesa justo al momento de sentarse para que no se mustie con el calor.

miércoles, 12 de junio de 2013

SIN MONEDITAS


Mi madre se ha adelantado a los gobiernos que tienen la intención de eliminar el uso las moneditas de 1 céntimo.

Me ha quitado todas las que tenía para ponérselas a los geranios, y claro, algo tenía que darme a cambio.

Pues hemos hecho un trueque con el cual he salido ganando. 12 monedas de 1 céntimo a cambio de 6 huevos recién puestos de sus gallinas.

Me van muy bien porque son pequeñitos y así puedo hacer recetas individuales, y hoy me haré un plato de “tagliolini alla carbonara”.


En un bol pongo la “yemita del huevito de las gallinitas de mi mamita” (esta descripción está especialmente dedicada a EL CRAC por meterse conmigo), le añado dos puñados de parmesano rallado y un trozo de mantequilla. Lo chafo todo y lo dejo fuera de la nevera.


En una sartén pongo muy poca mantequilla y el beicon troceado. Cuando el beicon está transparente lo apago, lo dejo enfriar un poco y lo añado al bol. Remuevo.

Pongo el agua con sal en una ollita pequeña, voy a hervir solo 60 gramos de tagliolini de huevo. Tiro la pasta en el agua y miro el tiempo de cocción.

Cuando le falta un poco para estar al dente, cojo un par de cucharadas del agua de la pasta y la añado al bol con la salsa y remuevo.

Preparo el escurridor encima de otra olla para que me quede algo de agua por si tengo que añadirla.

Escurro la pasta, la mezclo y compruebo la cremosidad.



Me ha quedado un poco líquida. Si era para todos, como siempre tardan en sentarse a la mesa, la hubiera dejado así, ya que al pasar el rato la pasta va absorbiendo el agua. Pero como estoy yo sola, le añado otro puñado de parmesano rallado, la remuevo y rápidamente me voy a comer.
 

martes, 11 de junio de 2013

TINTO DE VERANO…TIRURÍ


¡Ya está aquí el verano! O casi.

El domingo mi madre y yo decidimos regalarnos el primer aperitivo estival.

Sentaditas en el porche de su casa mirando el panorama, nos tomamos unas olivas bien grandes, un bol de patatas fritas y nuestro tinto de verano.

Como podéis suponer es una sangría, pero nosotras la preparamos en raciones individuales.

Partiendo de la base que la sangría que preparo para las cenas o comidas veraniegas no lleva ningún tipo de licor y solo lleva vino y frutas, cuando estamos mi madre y yo solas la suelo preparar directamente en la copa.


Y hoy nos toca, nos tomaremos una copita de mini-sangría.

En el frutero ya hay melocotones y también unos fresones.

Pues un melocotón pelado y bastantes fresones cortados, muchos cubitos de hielo, un poco de vino y… “VOILÁ”.

Está muy buena también con nectarina o, en invierno, con un puñado de frambuesas o fresitas del bosque.

No coloca porque no lleva ni licor ni azúcar, y vino, lo que se dice vino, entre la fruta y los cubitos, como que casi tampoco.

¡Chin chin!
Salud.

Nota del escritor: cuanto más bueno el vino, más rica la sangría.

lunes, 10 de junio de 2013

MI GUACAMOLE ES = A TODOS


Esta es mi receta del guacamole que, mirando en Internet, es exactamente igual a todos los que hay.
La única diferencia es que lo voy a hacer a lo rápido y fácil. Sobretodo estilo izquierdista, así lo puede hacer también RosaM.
Necesito nachos pero como tengo Doritos los voy a aprovechar.


En el 123 pongo medio tomate, unas rodajas de cebolla, una ramita de perejil y una guindilla picante sin semillas. Lo pico poco.
En un plato hondo chafo el aguacate con un poco de zumo de limón y sal con el tenedor.
RosaM, te aconsejo que le digas a la verdulera que te pele el aguacate, porque con una mano va a ser un poco duro.
Le mezclo lo del 123 y lo guardo en la nevera con el hueso en el medio para que no se ponga oscuro. Es la primera vez que hago lo del hueso, lo he visto en un anuncio de la tele y lo pruebo.

Teóricamente tenía que haberlo puesto en la fuente con los nachos alrededor, pero ha venido “er niño” y me ha dicho: 
-“¡Guacamole, qué bueno! ¿Me lo puedo llevar?”-.

Como no se lo voy a dar al “angelico” de mi corazón.
Pues al Tupper y venga, pá tu casa.

Menos para limpiar…jejeje.

P.D.: normalmente en vez de ponerlo en el 123, lo corto todo a cuadraditos muy pequeños, pero hoy no tenía ganas y de paso para RosaM es más fácil.