viernes, 18 de octubre de 2013

SORPRESA PARA DOS


Hoy voy a comer fuera, pero en casa se quedarán mi hijo y mi primo y les voy a preparar un primer plato sorpresa.
Sorpresa porque no se ve lo que hay para comer. Son unos auténticos “spaghetti al cartoccio”.
El “cartoccio” es más o menos lo que los franceses llaman papillotte, solo que en este cartoccio que hago hoy los ingredientes ya están cocinados y, en vez de papel para horno, uso aluminio.

Voy a usar tomate, ajo, aceite, alcaparras, olivas negras, perejil, spaghetti y sal.
Saco del congelador una bolsa pequeña de tomate troceado de la huerta y lo dejo descongelar.

Sofrío unos ajos y le añado el tomate dejándolo cocer unos ocho o diez minutos. Lo apago, le quito los ajos y lo reservo.

Hiervo los spaghetti en abundante agua salada y los escurro, poco, cuando aún le faltan dos o tres minutos para completar la cocción. Esto es muy importante ya que luego los tendré que poner al horno.

Mientras espero, preparo el papel de plata dándole forma usando un bol pequeño como base.

En cuanto lo tengo todo listo, pongo un poquito de salsa en el fondo del cartoccio y mezclo la pasta con el resto.
Reparto las raciones y encima les pongo unas alcaparras, unas aceitunas deshuesadas, un poco de perejil picado y un chorrito de aceite.

Cierro los paquetes apretándolos por encima de la pasta dejando las esquinas sueltas para abrirlo mejor y de paso para que parezca una flor.

Le doy las instrucciones para que calienten el horno a 200° y los introduzcan dejándolos calentar unos diez minutos y me voy a ver mis amigas.

Les he pedido que cuando salgan del horno les hagan unas fotos para el blog. 
¡Lo han hecho, y de dos maneras! Con plata y sin. Gracias chicos.

Aquí están listos para sorprender al comensal.

La verdad es que casi cualquier salsa le queda bien siempre que no lleve queso para que no se apelmacen y que sea bastante líquida y sabrosa.
Es realmente una solución excelente tanto el día que no estás (hoy), como cuando tienes invitados a cenar porque lo puedes preparar por la mañana y así tienes toda la tarde para descansar y tener un aspecto fantástico al recibirlos.

jueves, 17 de octubre de 2013

UNA DE POLÍTICA


Hoy voy a hacer un plato político: unas manitas de ministro. Verdaderamente tal y como funcionan hoy en día los gobiernos mundiales, mejor los llamo sin lugar a dudas pies de cerdo. Ya que son unos impresentables y hacen las cosas con los pies.

Los pongo en una olla de agua con una zanahoria, una ramita de apio, una cebolla con un par de clavos pinchados, una hoja de laurel, un tomatito de colgar, sal y pimienta.





Bueno todas las verduras que se me antojen. Los dejo hervir a fuego lento entre dos y tres horas.

Los dejo en el caldo caliente para que no se sequen. Mientras preparo una picada de ajo, perejil, pan seco, aceite y sal.

Todavía calientes, los escurro, los pongo en una fuente de horno, les espolvoreo la mezcla de pan rallado por encima, los mojo con unas cucharadas del caldo y los introduzco en horno a gratinar.


Ya están listos, tiernos y crujientes. Más fácil imposible.
Si no los hago el mismo día, los guardo en la nevera cubiertos con su caldo colado, y al día siguiente los caliento antes de ponerlos en la fuente.
Adiós, me los voy a comer ahora mismo, antes de que se enfríen. Ñam, ñam...

miércoles, 16 de octubre de 2013

CON CHISPA


Hoy tengo ganas de cocinar algo que tenga un punto alegre, con chispa.

He ido a la plaza y he comprado un poco de tripa de ternera y voy a hacer un estupendo plato de callos ligeramente picantitos.

Usaré más o menos medio quilo de tripa de ternera, una cebolla, una zanahoria, un diente de ajo, tomates de colgar, laurel, guindilla picante, aceite, sal y pimienta.

Lo primero lavo la tripa con agua fría y vinagre, aclarándola mucho para que quede muy limpia. La seco bien, la corto a tiritas y la reservo para después.

Lavo y corto la cebolla y la zanahoria, lo pongo a rehogar en una sartén antiadherente con un poco de aceite, laurel y un diente de ajo. Lo dejo unos diez minutos. 

Le añado la tripa cortada a tiritas y la dejo cocinar unos cinco minutos. 

Añado el tomate y la guindilla picante. En este caso es cortada porque es grande, pero puede ser pequeña y entera. Lo dejo cocer tapado durante una hora y cuarto, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.

Y lo sirvo bien caliente para comer acompañado de pan hecho al horno de leña, si lo encuentro, claro.

domingo, 13 de octubre de 2013

LES VOY A DAR CALABAZAS


Ha llegado mi primo y se instalará unos días en mi casa. De paso ha llamado a mi hijo y le ha dicho que si quiere venir a comer.  Er niño ha dicho que sí y entonces mi primo me lo ha comunicado. O sea que ellos se lo organizan y yo trabajo.
¡Vaya morro!
Pues les voy a dar calabazas a los dos.

Les voy a hacer un risotto alla zucca, o sea con calabaza, plato típico de la Lombardía.

Se necesita lo de todos los risottos, arroz tipo Carnaroli, cebolla, vino blanco, mantequilla, Parmigiano, aceite, caldo vegetal y, como producto extra, la calabaza.















Con aproximadamente unos 200gr de calabaza limpia y pelada, unos 180 gr de arroz, dos o tres puñados de Parmigiano rallado, un poco de mantequilla, media cebolla, medio vaso de vino blanco, un litro y medio de caldo, sal, pimienta y aceite, me pongo manos a la obra.

En la cacerola ponemos a trasparentar la cebolla picada con un poco de aceite, cuando esté pocha le añadimos los cubitos de calabaza. Removemos y dejamos cocer hasta que la calabaza se empiece a deshacer. Añadimos el arroz y mezclamos removiendo para que no se pegue.
Ahora echamos el vino y luego el caldo, removiendo y añadiendo como siempre.

Una vez transcurrido el tiempo de cocción, apagamos y añadimos el queso y la mantequilla. Removemos y emplatamos.
Les he querido dar una lección pero me ha salido el tiro por la culata pues me han dicho que estaba de muerte. Otra vez será.

jueves, 10 de octubre de 2013

¿CÓMO LAS HAGO? ¿CÓMO?

He cogido de la huerta unas pocas berenjenas, además de pimientos verdes y tomates de colgar. Como de pimientos solo hay dos los haré a la plancha con sal gorda, pero las berenjenas no tengo ni pajolera idea de cómo cocinarlas.

¡Vaya dilema!  Ni Hamlet lo podría solucionar. Se me acaba de encender una bombilla. ¡Ya está! Las haré a la “Parmigiana”.

A ver si tengo de todo.

Berenjenas si, por supuesto. Cebollas, ajos y tomates, también. De queso Parmigiano hay un buen trozo. Veo un sobre con una mozzarella. Hojas de albahaca siempre tengo aunque sean congeladas. Y si no tuviese aceite, sal y pimienta, me tendría que dedicar a buscar gamusinos en vez de cocinar.

Corto a rodajas de las berenjenas, las hago a la plancha y las reservo. También se pueden freír, pero así es más ligero.

Pico la cebolla y la pongo a sofreír en una sartén con el diente de ajo entero y un poco de aceite.

Agrego el tomate triturado y lo dejo cocer y espesar media horita. Lo apago y cuando está más frío le añado unas hojas de albahaca picada y le quito el ajo.

Ahora, en una fuente para horno aceitada, pongo un poco de salsa, una capa de berenjenas, una capa de salsa de tomate, una espolvoreada de Parmigiano rallado y una loncha de mozzarella.

Así sucesivamente las capas que desees hasta acabar, pero la última sin mozzarella, solo tomate y parmigiano.

No me han salido más que dos capas, pero claro con esas mini-berenjenas no podía esperar mucho.

Al horno bien caliente y cuando está doradito por encima…a la mesa.

Mucho ojo al comerlas, tardan un montón en enfriarse. Pero huelen tan bien que nunca espero y siempre me quemo.

martes, 8 de octubre de 2013

MIS MEDALLAS


Cuando se es fantástica, se es. Y no hay nada mejor que ponerse condecoraciones por lo bien que lo has hecho. Pues justamente hoy me he puesto más medallas que las que tenía el caudillo.

Algunas se las dedico a Moi, que me echa unos piropos por las imágenes que no veas. Moi si supieras que para sacar estas pocas enfocadas he tenido que hacer 183, no me elogiarías tanto.

El caso es que he hecho un plato delicioso que me ha dejado la blusa llena de lamparones, perdón quería decir medallas. Las hay de aceite, de tomate, de vino, … Vamos, todo un carrerón culinario.

Como no encontraba el delantal entero, me he puesto el de cintura para abajo y claro, los pantalones se han salvado pero la blusa está hecha un asco. Menos mal que con la pastilla de jabón de Marsella mojada (truquito de limpieza) les he dado un restregón y…a la lavadora.

Bueno tenía dos cuartos traseros de pollo de granja y pensé en hacerlos a la “cacciatora”, que traducido al español quiere decir “cazadora”, pero no la de vestir.














Pues con pollo, ajo, romero, cebolla, zanahoria, apio, tomates, sal, pimienta, vino tinto, tomillo y perejil, me pongo en marcha.

¿Cuánto de cada?  
Lo que tengas en la nevera, y si te falta algo (que no sea el pollo, claro) no lo pongas.

Lavo y restriego el pollo con limón para quitarle el sabor a pollo (???). Pico la cebolla, la zanahoria, el apio y el tomate.

Corto el pollo a trocitos, lo frío en el aceite 10 minutos por todos los lados, añado la cebolla y el ajo, las zanahorias y el apio, sal pimienta y romero, lo dejo sofreír hasta que esté doradito. 

Le echo el vino tinto, dejo evaporar, añado el tomate, tapo y dejo cocer al menos media hora o tres cuartos. 

Añado tomillo y a los dos minutos o así, lo apago. Si lo encuentro, quito el diente de ajo.


Lo emplato y le pongo un poco de perejil para que esté más guapo en la foto. Es típico comerlo con polenta.

domingo, 6 de octubre de 2013

SIN COMPLICACIONES


Hoy es domingo y no me complicaré el día, haré una verdura muy sencilla pero muy apetitosa para los amantes del queso.  

Como no tengo que pelarlos uno a uno y, solo con cortar la parte dura del tronco y lavarlos, ya es suficiente, suelo usar más los espárragos verdes que los blancos.

He usado un manojo de espárragos, mantequilla, queso Parmigiano rallado, sal y pimienta.

Echo los espárragos en el agua hirviendo salada, controlando el tiempo para que no queden demasiado blandos, de 5 a ocho minutos según el tamaño.
Mientras, en un cazo deshago la mantequilla.

Los escurro y los pongo en la fuente. Los espolvoreo con el queso, una pizca de pimienta y la mantequilla derretida por encima.



El colmo ya es ponerles por encima un “uovo al paletto”, o sea un huevo sofrito suavemente con mantequilla, pero me portaré bien y los acompañaré de una pechuga de pollo a la plancha.

¡Qué concienzuda soy!

viernes, 4 de octubre de 2013

GAS DELUXE


Hoy como en casa con una amiga y le voy a hacer un aperitivo de lujo.
Según mi hermano pequeño, uno de los dos ingredientes que voy a usar no le gusta nada y encima afirma que sabe a gas, concretamente a butano.

¿Será rarito? ¡Con lo buenas que están las trufas!
Ahora no es época de trufas blancas, las suelen recoger en noviembre, pero en "Los Italianos", una tienda de especialidades italianas, he encontrado unas trufas de verano fileteadas que tienen mucho sabor.



Desvelado el secreto del ingrediente “volátil”, cojo el otro que es sencillamente un trozo de queso Brie en su punto.

Abro por la mitad el queso, le pongo una capa de trufas fileteadas, lo cierro y, en invierno lo pongo encima del radiador, pero ahora le doy un pequeño toque de horno a 40 grados para que el queso se vuelva cremoso y no esté frío. También se le puede dar un toque de micro.



Lo corto en dos, un trozo para cada una, lo pongo en el plato, abro unos “grissinis” y ya tengo un aperitivo de lujo, “gaseado”, rápido y resultón.

jueves, 3 de octubre de 2013

COLETAZOS VERANIEGOS


Se acaba el verano y ya podré empezar a guisar platos contundentes sin esperar a que haga un día lluvioso y gris.

Pero ayer todavía había sol y qué mejor que una ensalada diferente.


Con la judía tierna que recogí de la huerta, los huevos frescos, un tomate corazón de buey y una lata de ventresca de atún, me preparé una ensalada-plato-único.

Sin ensuciar casi nada.

Limpio y tiro las judías verdes en una olla de agua hirviendo con sal. Las dejo cocer unos cuatro o cinco minutos, son tan pequeñas y frescas que no necesitan más.

Las escurro y cuando estén frías las pongo en una fuente, les añado el tomate cortado y el huevo duro. 

En un plato a parte pongo el atún rodeado de ensalada para hacerle la foto. Pero para comerlo, lo arrejunto tó y lo condimento a mi gusto.


Menú muy completo: verdura, pescado y huevo.

De postre un yogur. 

¡Hay que ser buena!

jueves, 26 de septiembre de 2013

TROCITO DE ADÁN


De todos es sabido que a Adán le sacaron una costilla para hacer a Eva.

Como no viene al caso usar las de Adán, usaré las de cerdo que en algunos casos viene a ser lo mismo.

Se suele usar el costillar entero, pero yo voy a preparar una ración, pues como siempre, estoy sola.

Con un trozo de costillas de cerdo, cerveza, soja, miel y hierbas ya tengo todo listo para empezar.

Salpimiento y la embadurno de hierbas por ambos lados, en este caso romero, laurel y tomillo.



La coloco en la fuente de horno y le rocío un poco de cerveza y un chorrito de soja.
La tapo con papel de aluminio y la dejo unas dos horas en el horno a 150°.

Con unas cucharadas de miel espesa, y un poquito de soja hago una salsa consistente y la reservo.


Cuando ha transcurrido el tiempo de cocción, reparto la mezcla por encima del costillar y lo pongo a gratinar.

Veo que está suficientemente dorado y a lo mejor hasta crujiente, lo saco y lo emplato. Ya tengo cena.

Me he pasado con la cerveza porque había poca carne y la salsa me ha quedado un poco líquida pero buenísima.

La próxima vez pondré menos cerveza o más costilla.

martes, 24 de septiembre de 2013

MEJOR ACOMPAÑADA


Ayer por la noche a la hora de cenar abrí la nevera para hacerme un steak tartar con una preciosa carne picada super limpia que había comprado por la mañana.
El problema era que no sabía con qué la podía acompañar.

Me acordé que a la carne cruda le quedan estupendamente las patatas fritas, pero las quería diferentes.









Total, cogí una patata que para mí ya era suficiente, la corté a cuadraditos y la sofreí a fuego lento con aceite y mantequilla y romero.

Escurridas, al plato y un poco de sal gorda por encima. 

Quedaron estupendas, tiernas por dentro y crujientes por fuera. 

Con el suave aroma del romero que le daba un aire campestre. 

Toda una cena en buena compañía.