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viernes, 31 de enero de 2014

FALTI


Me acabo de dar cuenta que en la lista de los caldos, entre otros, me “falti” el de pescado. Como ayer jueves compré un rape pequeñito y me quedó la espina y la cabeza, lo voy a hacer y congelar por si acaso. Nunca se sabe, a lo mejor se me ocurre hacer algo con él, otro día.

Solo necesito la carcasa del rape, cebolla, vino blanco, zanahoria, puerro, tomate, laurel, aceite y agua.

En una olla alta rehogo la cebolla y la hoja de laurel con un poco de aceite, le añado el pescado, las verduras, un chorrito de vino blanco, agua, sal y pimienta. Lo dejo hervir una hora y lo cuelo.




Ahora que está frío, lo pongo en tuppers forrados de film transparente (por eso de no ensuciar=no limpiar) y lo congelo.

jueves, 19 de diciembre de 2013

PASO PREVIO


Voy a hacer un caldo de setas para mañana hacer un plato nuevo. Nuevo para mi significa que no lo he hecho nunca.

Y como ya sabéis, salga como me salga lo publicaré en el blog.
Digo mañana, porque mañana viene mi hermana a comer y la voy a usar como conejillo de indias.

Necesitaré media cebolla, un diente de ajo, una o dos zanahorias, un puñado de ceps secos, un puñado de setas variadas congeladas, una ramita de perejil, aceite, sal pimienta y agua.

En una olla alta pongo un poco de aceite y sofrío un diente de ajo, le añado la cebolla y la rehogo un poco.

Pongo las zanahorias, los ceps secos, un puñado de setas congeladas, la ramita de perejil, un litro y medio de agua, sal y pimienta.

Cuando empieza a hervir, lo tapo y le bajo el fuego.




















Al  cabo de unos 45 minutos el caldo está listo. Si hace falta lo corrijo de sal y pimienta y lo cuelo.
Ya lo he puesto en la nevera para mañana.

martes, 17 de diciembre de 2013

PARA ENTRAR EN CALOR


He vuelto de la compra y me tiemblan hasta los dientes. No porque se me caigan, si no por el biruji que hace en la calle.
Y hacía tanto frío que he decidido hacer un caldo de carne marrón para entrar en calor. Se llama así porque queda bastante oscuro y con mucho sabor.


Saco del congelador unos huesos de ternera de la parte de la rodilla y unos cuantos trozos con tuétano. Estos últimos son los que le quité a la carne del ossobuco cuando hice el gulash.

Recopilando ingredientes:  400gr de huesos de la rodilla, 400gr de ossobuco, una cebolla, una zanahoria, una ramita de apio, un puerro pequeño, un puñado de setas, un tomate de colgar, una hoja de laurel romero, una ramita de tomillo, dos ramitas de perejil, trocitos de mantequilla, un dedal de vino blanco, un clavo, tres bayas de enebro, sal y pimienta en grano.








En una bandeja de horno pongo los huesos de la rodilla con la zanahoria, el puerro, la ramita de romero y media cebolla troceadas. Les pongo unos trocitos muy pequeños de mantequilla por encima, el vino y los dejo tostarse en el horno a 240° unos 45 minutos, dándoles la vuelta.
Los trozos de cebolla restante los pongo en una plancha antiadherente y los tuesto.


Cuando lo del horno está tostadito lo coloco en una olla alta con la cebolla tostada, el tomate pelado y los huesos del ossobuco.
En la rustidera que he utilizado le pongo un poco de agua, rasco el fondo y las paredes y se lo añado.

Añado unos dos litros de agua, le pongo sal y lo dejo hervir. Lo voy espumando hasta que esté claro.
Seguidamente le añado las hierbas, las setas, las bayas y la pimienta.
Lo dejo hervir tapado unas dos horas a fuego muy lento.


Ya lo he colado y me he preparado una fuente con los huesos y una buena taza de caldo.
Voy a disfrutar con los ternillos, los trozos de carne y el tuétano, seguro que ya no tendré frío.

 
Me ha sobrado bastante caldo, pues lo pondré en la nevera y mañana cuando esté frío le quitaré la capa de grasa de encima y lo congelaré para poder utilizarlo en otra receta.