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jueves, 25 de septiembre de 2014

TITI CUMPLE 18 AÑOS


Hoy tengo invitados: mi hijo pequeño, el mayor y su mujer. Pues ella misma, que mi hijo llama cariñosamente Titi, cumple años y en su honor les he preparado una cenita deliciosa.

De primero spaghetti alle vongole y de segundo suprema de merluza al horno sobre lecho de patatas. Esta segunda receta ya la explicaré cuando haya recortado las imágenes y escrito el texto.

¡Vamos a por la pasta!
Necesito 2 kg de almejas, 350 gr de spaghetti, un tomate, dos dientes de ajo, dos guindillas y un poco de perejil.

Lo primero que he hecho, al venir de la pescadería, es poner las almejas en remojo en la nevera con agua fría y sal. Aunque me han perjurado que no tenían arena, pero por si de un caso, al agua patos.


Antes de que llegaran he empezado a hacer la salsa. He puesto las almejas en una olla para que se abrieran. Me daba miedo que hubiera una mala. Perfecto, todas buenas. Las escurro guardando el agua y las reservo.

Ya han llegado. Mientras se toman el aperitivo pongo la olla de agua a hervir.

El agua está a punto, tiro la pasta y…voy con la salsa.

En una sartén honda con bastante aceite sofrío ajos, guindillas y medio tomate rallado. Añado el jugo de las almejas, dejo que se reduzca un pelín y le echo las almejas y el perejil picado.

Escurro mucho la pasta, hervida un poco menos de lo que marca, y se la añado. Un minuto a fuego alegre.


Los vuelco en el bol y… a cenarrr.

En verdad hay más almejas que pasta. Mejor.

¡Madre del amor hermoso!
No tengo pastel.
Piensa, piensa. 
Ya está. 
No problema.

Cuatro helados Mini-Magnun puestos en forma de flor y una vela en medio.

¡Uff! Solucionado.

sábado, 19 de julio de 2014

ME HE ESCAPADO


Esta mañana he madrugado, no tanto como el otro día porque por lo visto Tuli tenía ganas de dormir, pero cuando estaba lista me he dado cuenta que eran solamente las siete y media.
¿Qué voy a hacer hasta que se levanten mis padres?
Aburrirme. Pues no. Me niego rotundamente.
Me voy a pasar el día a Barcelona.
Se me ha ocurrido llamar a mi hijo pequeño, el mayor estaba de viaje, para preguntarle si quería comer conmigo.
¡Vaya estupidez!
Me ha dicho que sí. Pero que no quería ir al restaurante, ya que tenía el mono de uno de mis risottos.
Pues he tenido que abrir la cocina y abastecerla, no había de nada.

He comprado unos espárragos verdes, un trozo de Parmigiano, una cebolla y una pastilla de mantequilla. Sal, arroz tipo Carnaroli, vino blanco y cacitos de caldo todavía tenía.

 











Primero lavo y corto a rodajitas los espárragos desechando la parte dura y troceo media cebolla. 

Pongo dos cacitos de caldo de pollo en un litro de agua a calentar.

 
En una cacerola baja con mantequilla rehogo la cebolla y los espárragos unos diez minutos a fuego lento para que no se queme. 

Le añado el arroz y le doy unas vueltas hasta que quede translúcido. 
Ahora le toca al vino, un buen chorro.

Dejo que se evapore y empiezo a añadirle el caldo. 

Añadiendo y removiendo, espero a que termine el tiempo de cocción.

Lo apago, le añado un trozo de mantequilla, un buen puñado de queso rallado y remuevo.




Él tiene listo su deseado risotto, y yo, triste de mí, ya tengo la cocina hecha unos zorros.

¡Vaya ideas de bombero que tengo a veces!

Bueno, ya está todo recogido y me voy “pal pueblo”.

lunes, 3 de febrero de 2014

TENGUI


Como ya “tengui” el caldo sencillo de pescado, voy a hacer un risotto ai frutti di mare.

Necesito almejas 300gr, gambas 300gr, mejillones de roca 300gr y un calamar de 150gr, unos dientes de ajo, guindillas, vino blanco, una zanahoria, una ramita de apio, cebolla, aceite, perejil, caldo de pescado, arroz, sal y pimienta.


En una sartén honda sofrío, con tres o cuatro cucharadas de aceite de oliva, los ajos y las guindillas. Luego le añado la zanahoria y el apio picados. Los rehogo un poco y echo el calamar cortadao, remuevo y  tiro un chorrito de vino. 

Dejo que se evapore y añado uno o dos cazos de caldo. Cuando ha cocido un poco y el calamar ya está tierno, echo las gambas peladas dejando dos enteras que servirán para decorar, y el perejil. Dejo que se hagan, lo apago y reservo.

Mientras, a parte, he dejado que las almejas y los mejillones se abran al vapor. He guardado el agua que han soltado y los he limpiado dejando algunos mejillones y almejas con cáscara.

Ahora que lo tengo todo listo y mi hijo está a punto de llegar, empiezo con el risotto.







En la cacerola trasparento la cebolla con tres cucharadas de aceite, le añado los 180gr de arroz Carnaroli, remuevo y, cuando está translúcido le echo un buen chorro de vino blanco. En cuanto ha evaporado le añado el agua filtrada de los mejillones y las almejas, el sofrito con el calamar y las gambas que había reservado y un cazo de caldo de pescado. Le pongo también los mejillones y las almejas limpias y voy cociendo el arroz como siempre. O sea, añadiendo cucharones de caldo a medida que se van consumiendo hasta llegar al final del tiempo de cocción, vigilando que no quede demasiado seco.

Ahora lo apago y lo dejo reposar un minuto. Lo coloco en la fuente y lo decoro con las gambas, las almejas y los mejillones que había dejado aparte.

miércoles, 29 de enero de 2014

NOCHE DE LUJO


Ayer por la noche tenía ganas de cenar algo especial.
Por culpa de la crisis ya no nos damos ningún placer. Todo es ahorrar y ahorrar.
¡Ya está bien de tanta economía!!!
Me voy a hacer unas “angulas”… o algo así.

Ajos, aceite y guindillas tengo. Como es de noche, y todos los gatos son pardos, usaré 70gr de spaghetti que, desde lejos pueden tener el aspecto de las angulas.
En la olla de agua hirviendo con sal, echo los spaghetti a cocer.








En una sartén con tres cucharadas de aceite de oliva pongo cuatro o cinco dientes de ajo enteros y pelados y dos o tres guindillas picantes.

Cuando a la pasta le falten dos o tres minutos de cocción, sofrío los ajos y las guindillas procurando que no se quemen. Escurro las spaghetti muy escurridos, ya que la salsa es muy líquida, los echo en la sartén con el aliño y le doy unas vueltas para que cojan sabor.



Me los he puesto en el plato y les he espolvoreado un poco de perejil picado.

No hay nada como darse un lujo de vez en cuando. 

Y si es económico, mejor que mejor.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

ÑAM, ÑAM… ÑOK, ÑOK


Esta vez voy a complicar un poco la receta. No porque sea difícil, sino porque es un poco “empastifadora”, o sea pringosa.
Voy a hacer unos ñoquis de requesón y espinacas.

Necesitaré una bolsa de espinacas, ricotta, huevos, harina, nuez moscada, sal, pimienta, parmesano rallado, mantequilla y salvia.
Haré un buen plato abundante, uno de esos que te servían antes en los restaurantes, no de los de diseño que son muy llamativos y decorados pero que pasas más hambre que el perro de un ciego.





Hiervo las espinacas con poquísima agua, las dejo enfriar en el colador y las estrujo para que queden lo más secas posible.




En un bol mezclo 100gr de ricotta (requesón de leche de vaca), 70gr de espinacas hervidas cortadas muy finas, 25gr de parmesano rallado, 25gr de harina, un huevo pequeño (pesaba 45gr), un cuarto de nuez moscada rallada, sal y pimienta. Lo pongo en la nevera más o menos una hora para que se endurezca.

Con las manos un poco mojadas para que no se me pegue, como para las albóndigas, hago un rollo con la masa, trabajándola con suavidad pues es muy tierna, y lo pongo en la tabla cubierta de harina.
Lo cubro de harina, lo corto a trocitos y los rebozo con delicadeza uno a uno para que se enharinen por todas partes.
Los pongo en una bandejita y los guardo en la nevera hasta la hora de comer.


Mira por donde mi hijo me ha llamado y preguntado que si lo invito. Este niño debe de tener un sexto sentido cuando cocino algo diferente.
¡Qué le vamos a hacer! Le he dicho que sí.
Ya tengo la mesa puesta y acaba de sonar el timbre del portero automático.

Le obligo a sentarse a la mesa pues los gnocchi tardan solo un minuto o dos en hacerse y hay que comerlos super-calientes.

Pongo una olla ancha con mucha agua y sal en el fuego y espero a que hierva.

En un cacito a parte pongo la mantequilla y la salvia para que se derritan.

En cuanto hierve el agua hay que echarlos por tandas para que no deje de hervir el agua. 


Cuando suben a flote los saco con una espumadera, los pongo en el plato, les echo la mitad de la mantequilla, un poco de queso rallado y tiro la segunda tanda. Escurro estos también, se los pongo encima de los otros y le tiro el resto de mantequilla.

Lo llevo a la mesa con un bol de parmesano rallado por si quiere ponerse más.


Menos mal que me ha dejado probar dos, el resto se lo ha comido en un santiamén y sin rechistar. 
Estaban tan buenos que me ha dicho: "Ñam, ñam.. ñok, ñok". 
Lógicamente no ha querido comer nada más.

Cuando los hago para más personas, hiervo, condimento y sirvo un plato a la vez, así todo el mundo los come calientes al momento. Es un poco rollo porque tienes que estar en la cocina, pero los comensales te lo agradecerán y ya te sentarás con el segundo plato.

sábado, 30 de noviembre de 2013

¡ADORABLES PLANTITAS!


Son un amor, siguen produciendo judías verdes.
Poquitas, pero suficiente para una persona, o sea yo mismamente. Hoy me las voy a preparar sin casi trabajar. Vamos, como siempre.


Con 70gr de tagliolini de huevo, 120gr de judías, media cebolla, 200gr de tomate congelado, mantequilla, aceite, y perejil  me voy a hacer un plato de pasta para chuparse los dedos.

Rehogo las judías y la cebolla con un poco de mantequilla y aceite. 
Cuando está transparente la cebolla, le añado el tomate, sal y pimienta.

Remuevo y le pongo una pizca de vino blanco.

Lo tapo y lo dejo cocer a fuego lento unos 20 minutos. 

Lo apago, le echo el perejil y lo reservo. 

Ahora hiervo la pasta un minutito menos de lo que pone, en este caso 5 en vez de 6.


Escurro los tallarines y los añado a la salsa. Los rehogo un poco para que cojan más sabor y los emplato.

Como para hacerles la foto los he puesto en un plato llano en vez de hondo, me voy corriendo a comerlos antes de que se enfríen.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

ESPERANDO


Mi madre me acaba de comunicar que se va a Italia a pasar unos días y como no, le he encargado una trufa blanca.

Esperando a que vaya, vuelva y me la traiga, me voy a hacer un risotto al tartufo con unas trufas de verano fileteadas que he comprado en una de mis tiendas favoritas: Los Italianos.
Por eso de sacarme el antojo.
No es lo mismo, pero de momento me sirve.

Necesitaré 180gr de arroz, un litro y cuarto de caldo de pollo, dos puñados de Parmigiano rallado, un buen trozo de mantequilla, medio vaso de vino blanco, media cebolla y un potecito de trufas fileteadas.

Como siempre, trasparento la cebolla, esta vez con mantequilla. Le echo el arroz y lo remuevo, cuando está translúcido le añado el vino y dejo que se evapore.
Ahora le voy echando el caldo, removiendo y añadiendo hasta terminar la cocción.
Lo apago, le añado el queso, un trozo de mantequilla y lo vuelvo a mezclar.

Por último agrego las láminas de trufa, lo remuevo, lo emplato y lo llevo a la mesa.


domingo, 3 de noviembre de 2013

KTA TIENE PASTA


Hoy toca la que llamábamos “la pasta de Kta”, precisamente la que cenábamos siempre cuando venía a casa este amigo nuestro.
¿Qué son?
Pues muy sencillo son casi spaghetti all’amatriciana.
Cada vez que venía preguntaba: “¿Hay matriciana?”. Y, como no, había que hacérselos.

Aprovechando que viene una amiga a comer, los voy a hacer para el blog.

Necesitaré beicon, tomates, cebolla, guindilla picante, aceite, sal, pimienta y la pasta.

Esta receta difiere un poco de la original pues le he añadido la cebolla, he usado beicon ahumado en vez de fresco, lo he sofrito con aceite en vez de manteca de cerdo y la he mezclado con pasta corta en vez de con spaghetti. 
O sea, completamente diferente. Otro día compraré todo lo necesario y haré la original.


En una sartén pongo un poco de aceite y transparento media cebolla, luego añado guindilla picante y beicon ahumado troceado. Cuando ya están transparentes echo el tomate, salpimiento y lo dejo cocer alegremente unos diez minutos. Le añado la pasta poco escurrida, lo remuevo y le doy un par de vueltas en el fuego para que coja más sabor.

Tengo que acordarme de poner en la mesa el Parmigiano rallado por si mi amiga quiere.

Adiós, me voy que han tocado el timbre, ya ha llegado.

miércoles, 30 de octubre de 2013

ROJO PASIÓN


Ya he hecho un risotto blanco, el básico. El que lleva espinacas es verde, y ahora, como siento una gran pasión por mi cocina, voy a hacer uno de color rojo. 
Un risotto rojo pasión.

Necesitaré lo de siempre: arroz tipo Carnaroli, cebolla, caldo, vino blanco, mantequilla, queso Parmigiano rallado y, como ingrediente extra, salsa de tomate.












Recupero del congelador un cubilete de salsa arrabbiata y lo descongelo a fuego lento mientras preparo el caldo.

Transparento la cebolla, le añado el arroz. Cuando está translúcido le echo el vino blanco y, en cuanto evapora, la salsa de tomate.

Remuevo y luego empiezo a poner el caldo caliente, removiendo y añadiendo hasta terminar la cocción. Lo dejo reposar un momento, le añado un trozo de mantequilla y lo mezclo para que se deshaga y coja ese aspecto cremoso típico del risotto. 

Lo emplato y lo llevo a la mesa con un bol de queso rallado por si alguien quiere.